if today was your last day – nickelback
Me he dado cuenta que a la hora de explicar el problema que tengo ahora para escribir no lo hago con la claridad que quisiera, cualquiera diría que lo que tengo es un problema de inspiración o que no me llegan las historias, que se quedan perdidas en algún limbo o en algún peaje de una autopista cualquiera, esperando que le dejen pasar para llegar a mi caótico cerebro, pero no, no es eso.
Desconozco como será el tema de la inspiración para otros autores, cuenta-cuentos y narradores, para mí es sencillo. Simplemente voy por la calle, caminando y pensando en cualquier cosa y una imagen o una idea aparece y se queda allí, dando vueltas, pidiendo que le preste atención, que le haga caso y poco a poco se hace más grande. La idea o imagen se llena de personajes con vida propia, los cuales se interrelacionan entre ellos sin que me dé tiempo a pensar siquiera la trama, son ellos los que la están haciendo como si yo no fuera más que un espectador que mira lo que sucede y después se lo cuenta a otras personas dándole más o menos fuerza a la historia. Cualquier cosa, la que sea, puede inspirarme, así que sé que no tengo ningún problema de inspiración, afortunadamente de eso siempre he tenido.
El problema es la incapacidad de plasmar esas ideas, lo que me hace no poder escribir ni una sola línea. No me veo capaz, cuando voy a hacerlo simplemente no puedo, de repente me siento como un como si me hubieran colocado delante de un complicado aparato que si toco algo estropearé cualquier cosa. Sí, vale, para los concursos me fuerzo a escribir, pero no debería ser un esfuerzo, antes no lo era, simplemente era una parte más de mí, una parte que me hacía sentir muy bien, pero ahora sólo me hace sentir incapaz.
No sé si ahora lo habré explicado mejor, pero este es el problema, lo que hace que El Ojo de la Luna y otras posibles historias que pueblan mi mente, llenas de personas que quieren ser oídas o leídas, sigan ahí encarceladas, atrapadas sin haber hecho nada para merecerlo. Están atrapadas porque ahora no me siento capaz de liberarlas, pero tengo la esperanza de que, con tesón, un día no habrá cárceles y podrán ser libres.
¡Hola! Creo que es la primera vez que participo con un comentario en tu blog, aunque me he leído todas las entradas que has publicado desde que empezaste.
Ante todo no te preocupes y tómate las cosas con calma, que para todo hay solución, sólo hay que tener paciencia, perseverancia y no exigirte demasiado en los primeros intentos por volver a escribir, aunque resulten fallidos (esto te lo digo yo, la menos indicada… ¿Sabes? Que se pasa la vida sin conformarse con lo que hace)
Lo que tienes es como una especie de bloqueo o atasco, a mí me pasa con mucha frecuencia y no sólo con lo que se refiere a la incapacidad de narrar, sino también con la pintura. A veces tengo la horrible sensación de sentarme frente a la pantalla del ordenador y no escribir nada que me resulte convincente, caso aplicable a cuando me sitúo frente al caballete o frente al escritorio para dibujar; sé que tengo las herramientas necesarias para comenzar y sé cómo utilizarlas, pero en ciertas ocasiones no me gustan los resultados que obtengo. Como en tu caso, yo normalmente tengo una idea para escribir que me parece aprovechable desde mi criterio y punto de vista, pero por la manera de expresarme se convierte en algo superfluo e insulso; las descripciones o narraciones no son dignas nada más que de pulsar la tecla de “Supr” para mandarlo todo a paseo, directamente.
Sé por experiencia que es muy frustrante tener fuentes de inspiración y no poder expresarte con claridad o como te gustaría, pero no te desesperes, son etapas pasajeras que suelen dejarse atrás cuando muestras empeño y constancia en lo que te has propuesto.
Vi que, en una de tus estradas anteriores, hablabas de retomar “El ojo de la Luna”; bueno, yo no sé de qué trata esa historia ni nada y tampoco sé si seré buena dándote consejos ni si te serán de utilidad, pero puedo recomendarte que escribas otras cosas diferentes, preferiblemente relatos cortos y que no tengan nada que ver con tus anteriores obras inconclusas, y cuando pilles de nuevo práctica te propongas terminar tus escritos anteriores, que así te sentirás con fuerzas y más preparado.
Como tú señalas, presuntamente no debería suponerte ningún esfuerzo escribir, pero no es de extrañar si lo dejas de hacer de manera habitual por largas temporadas; por ponerte un ejemplo, a mí me sucede a la hora de encajar en el papel las figuras u objetos tomando de referencia la realidad, si llevo tiempo haciendo dibujos por medio de la imaginación, sin preocuparme de la escala, la medida o la proporción, pintando cosas fantasiosas y que no tienen por qué ser realistas, pues cuando me toca retratar un bodegón (pongamos) me cuesta horrores tomar la aguja y medir guiñando el ojo… ¿Por qué antes no me costaba tanto? Por la sencilla razón de que lo hacía a diario y empleaba muchas horas dibujando modelos del natural, me salían los encajes como churros, tenía una percepción visual acostumbrada a ello, en cambio, ahora sólo lo hago por obligación cuando me llega algún encargo de retratos, paisajes, etc…
Espero que te haya servido de ayuda más que de consuelo. ¡Un saludo!